A veces la ternura era difícil entre nosotros, pero llenaba todos los espacios en que no cabían palabras.
… se siente a salvo, porque la voz de (…) es la voz del amor, la voz cuya existencia había olvidado en aquellos momentos de desconcierto, la voz del amor que la acaricia y la relaja pero para la que todavía no está preparada; como si esa voz llegara de lejos, de demasiado lejos; tendría que escucharla aún durante bastante tiempo para poder creer en ella.
Milan Kundera, en La identidad.
…lo que quieras, pero hablemos
de todo menos del tiempo
que se escurre entre los dedos
Vetusta Morla
en Maldita dulzura.
Qué buen ahorro son las palabras…
Mi amada es cruel.
Otro día más sin aparecer en mi vida.
Sí yo dispusiera de cincuenta y tres minutos —pensó el principito— caminaría suavemente hacía una fuente.
El principito
Sí tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí el único en el mundo, yo seré para ti el único en el mundo…
El principito
A veces pienso que tú nunca vendrás, pero te quiero y te tengo que esperar
Café Tacuba
La lluvia no se angustia por el tiempo que tarda en llegar al suelo para darle vida, reposa en la seguridad de que llegará.
¡Cuántos libros apenas leídos, cuántos amigos apenas amados, cuántas ciudades apenas visitadas, cuántas mujeres apenas poseídas!
Albert Camus
en La caida